La vejez no es una enfermedad, es solo una etapa más en la vida del can. Y no todos los perros se hacen ancianos a la misma edad. Mientras que un animal de gran tamaño se considera senior a los cinco años, un perro pequeño no es entra en la vejez antes de cumplir los siete. Muchos adoptantes ignoran, sin embargo, las ventajas que puede tener adoptar un perro anciano son múltiples.

1- El perro anciano ya está educado

El futuro dueño no tendrá que pasar por la difícil y, a veces, incómoda tarea de enseñar modales al cachorro. El perro que entra en su vejez ya sabe pasear con correa, no comerse los muebles, respeta las plantas y no hace sus necesidades en el parque.

 

2- El perro anciano sabe cómo comportarse

La gran mayoría de los perros de edad senior ya conocen qué han de hacer y cómo han de comportarse para pertenecer a una manada (la familia de adopción). Saben cómo agradar. Y su necesidad de cariño y gratitud es tan grande como su capacidad de dar amor.

 

3- El perro senior sabe con total claridad lo que significa “no”

El animal anciano adoptado que ya ha convivido con otra familia entiende las órdenes que recibe de su dueño mucho mejor que un cachorro o un perro joven. Su disciplina es sin duda mayor: son perros maduros.

 

4- Aprende a mayor velocidad

El animal anciano se adaptará antes a nuestros hábitos, horarios y carácter que uno que no haya convivido nunca antes con personas, y haya que enseñarle desde cero.

 

5- El perro anciano no sufre la dura etapa de la dentición

Una de las ventajas de adoptar un perro anciano es que evitará algunas molestias propias de los perros más jóvenes, como la dolorosa dentición. Los cachorros que atraviesan la etapa mordisquean todo lo que tienen a su alcance: zapatos, muebles, cestas de la ropa, puertas, etc. Un perro abuelo ya ha superado esta etapa.

 

6- El carácter de un perro anciano es definitivo

Los canes pueden sufrir cambios de comportamiento conforme van creciendo. Y en ocasiones, un simpático cachorro puede no serlo tanto cuando alcanza la edad adulta. El adoptante de un perro anciano se evita sorpresas: conoce el carácter del animal desde el principio.

 

7- El perro “abuelo” es un gran compañero

El can anciano será un gran compañero de su dueño, desde el primer día, de casi cualquier actividad que su amo le proponga. Los perros adoptados suelen ser más agradecidos, pues conocen el abandono. Y si son ancianos, aún más. Un can senior estará por lo general ansioso por complacer a su nueva familia, sobre todo si ha sufrido antes de su adopción.

 

8- Proporcionan más tiempo libre

Los perros de poca edad no están aún habituados al horario de los humanos. Un cachorro tiene ganas de jugar o hambre a horas intempestivas. Un perro en su vejez ya conoce estas reglas. Y permiten por ello, entre otras ventajas, dormir mejor.

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Consumer.es